Carmen Ercilia Digitalización de negocios

_De vivir atrapada en una vida que no sentía mía…
a construir un negocio más ligero, sostenible y alineado con quién soy.

ESTA ES MI HISTORIA.

En 2017 ya no pude más. La ansiedad seguía muy viva en mí, incluso con medicación.

Sentía que ya no quería estar allí y, a la vez, sentía que no podía escapar. Porque “hay que tener un sueldo para vivir” y «no importa si no te gusta tu trabajo”.

Estas frases se repetían en mi cabeza, y por si ya te lo olías, eran creencias heredadas de mi familia.

Pero ya no podía más.

Lo hablé con mi marido y decidimos que podríamos reorganizarnos durante un tiempo y que era el momento de tomar acción.

En mi situación yo no veía otra alternativa mejor que pedir una excedencia de 6 meses (por eso de cubrirme las espaldas por si acaso, aunque al final nunca volví).

Carmen Ercilia - Carta a mi yo del pasado - comunidad gratuita para emprendedoras sensibles e introvertidas

En 2017 ya no pude más. La ansiedad seguía muy viva en mí, incluso con medicación.

Sentía que ya no quería estar allí y, a la vez, sentía que no podía escapar. Porque “hay que tener un sueldo para vivir”. “No importa si no te gusta tu trabajo”.

Estas frases se repetían en mi cabeza, y por si ya te lo olías, eran creencias heredadas de mi familia.

Carmen Ercilia - Carta a mi yo del pasado - comunidad gratuita para emprendedoras sensibles e introvertidas

Pero ya no podía más. Lo hablé con mi marido y decidimos que podríamos reorganizarnos durante un tiempo y que era el momento de tomar acción.

En mi situación yo no veía otra alternativa mejor que pedir una excedencia de 6 meses (por eso de cubrirme las espaldas por si acaso, aunque al final nunca volví).

Lo que me comía por dentro y fomentaba mi ansiedad era que yo sentía que estaba pasando por la vida sin sentirla realmente mía.

Mi vida hasta el momento había sido cumplir expectativas de otros, trabajar de 9 a 7 y “disfrutar los fines de semana y vacaciones”.

Por supuesto, llegó un punto en que ni disfrutaba de ese tiempo libre.

Estaba en una rueda angustiante de la que no podía salir.

Mi cuerpo ya me había dado varias señales en forma de ansiedad y enfermedad… pero seguía siendo mayor el miedo a salir de esa rueda, a la incertidumbre, a no ser útil y a no llevar un sueldo a casa, que las ganas de vivir de una forma más sana, más feliz y más alineada conmigo.

Lo primero que hice cuando pedí mi excedencia fue empezar a trabajar en mí, en entender cómo funcionaba y en construir una vida más alineada conmigo.

Gracias a eso hoy soy una persona diferente.

Me valoro más, pongo límites, tengo claro mis objetivos, sé que puedo conseguirlos, entiendo mejor mis ritmos y me acepto mucho más.

Me cuido más, respeto mis ritmos y hoy tengo mucha más estabilidad emocional. Ahora afronto de manera más adecuada los problemas y los retos.

He vuelto a ser la persona positiva y alegre que fui hace muchos años.

Emprender por cuenta propia ha sido una de las experiencias que más me ha hecho crecer y replantearme cómo quería vivir y trabajar.

En ese primer año de excedencia estudié sobre reinvención profesional, negocios digitales, páginas web, email marketing, comunicación y ventas.

Me metí en muchas cosas intentando encontrar mi camino.

Y ahí entendí algo importante: no necesitaba hacer más.

Necesitaba simplificar.

Quedarme con lo que de verdad tenía sentido para mí.

Y curiosamente, ahí empezó a cambiar también mi forma de emprender.

Sí, como muchas emprendedoras al empezar, también caí en consumir demasiado contenido, apuntarme a cosas gratuitas y entrar en formaciones que en realidad no encajaban conmigo.

Intentaba avanzar haciendo más… cuando en realidad lo que necesitaba era simplificar.

Con el tiempo aprendí a distinguir mucho mejor qué tenía sentido para mí, qué no, y qué tipo de negocio quería construir de verdad.

Y desde ahí empecé a tomar decisiones más alineadas, compartir lo que iba aprendiendo y atraer a mis primeras clientas.

Las ayudaba con la parte técnica y con la creación de sus negocios digitales.

Emprender por cuenta propia ha sido una de las experiencias que más me ha hecho crecer y replantearme cómo quería vivir y trabajar.

En ese primer año de excedencia estudié sobre reinvención profesional, negocios digitales, páginas web, email marketing, comunicación y ventas.

Me metí en muchas cosas intentando encontrar mi camino.

Y ahí entendí algo importante: no necesitaba hacer más.

Necesitaba simplificar.

Quedarme con lo que de verdad tenía sentido para mí.

Y curiosamente, ahí empezó a cambiar también mi forma de emprender.

Sí, como muchas emprendedoras al empezar, también caí en consumir demasiado contenido, apuntarme a cosas gratuitas y entrar en formaciones que en realidad no encajaban conmigo.

Intentaba avanzar haciendo más… cuando en realidad lo que necesitaba era simplificar.

Con el tiempo aprendí a distinguir mucho mejor qué tenía sentido para mí, qué no, y qué tipo de negocio quería construir de verdad.

Y desde ahí empecé a tomar decisiones más alineadas, compartir lo que iba aprendiendo y atraer a mis primeras clientas.

Las ayudaba con la parte técnica y con la creación de sus negocios digitales.

Me di cuenta que me gustaba y se me daba bien acompañar a otras mujeres con las herramientas digitales, las páginas web y la construcción de un negocio que realmente encajara con ellas.

Y también entendí algo más:

no quería ayudarlas solo a emprender.

Quería ayudarlas a construir un negocio que realmente pudieran sostener.

Ahí descubrí cuánto me gustaba acompañar a otras mujeres en ese proceso. Y hoy sigue siendo una de las partes de mi trabajo que más disfruto.

Emprender no es un camino lineal.

Ha habido momentos de avance, momentos de bloqueo y muchas decisiones difíciles por el camino.

Pero si algo tengo claro hoy, es que construir este negocio también me ayudó a construir una vida mucho más alineada conmigo.

No soy la misma persona que en 2017.

Hoy soy una versión más segura, más consciente y mucho más en paz conmigo y con la vida que he construido.

Tengo más claro lo que quiero y disfruto de mi tiempo, tanto personal como de trabajo (algo que parecía imposible en el pasado).

Y además, hoy tengo un negocio digital alineado con mis valores, mi sensibilidad y mi forma de vivir.

Un negocio que no depende constantemente de agotarme para funcionar.

¿Te gustaría conseguirlo tú también?

Te ayudo a:

Te ayudo a:

Carmen Ercilia negocio digital - Slow marketing

¿Quieres saber más sobre mí?

ESTA TAMBIÉN SOY YO

Nací en República Dominicana y me vine a España con 6 años.

Me llamo Carmen Ercilia por mi madre, nacida en Santiago (República Dominicana), que se llamaba Ercilia.

Estudié Ingeniería Informática en Córdoba.

En 2005 me mudé a Málaga y, desde el primer día, sentí que era mi hogar.

Soy una persona altamente sensible (PAS), y cuando lo descubrí y me informé sobre ello, entendí muchas cosas de mi forma de ser, de reaccionar, de sentir… Ahora la empatía, la facilidad de conectar con las personas y la calma son mis herramientas en el día a día y aportan un plus único a mis servicios.

El autocuidado y trabajar mi crecimiento personal me encantan y me ayudan a seguir creciendo y mejorando a diario. De hecho tengo un blog dedicado al autocuidado para emprendedoras.

Me encanta la playa, siempre que necesito relajarme me acerco a escuchar las olas o pienso que estoy allí.

Si salgo de viaje, no puede faltar una piscina o un spa ;-) 

Nací en República Dominicana y me vine a España con 6 años.

Me llamo Carmen Ercilia por mi madre, nacida en Santiago (República Dominicana), que se llamaba Ercilia.

Estudié Ingeniería Informática en Córdoba.

En 2005 me mudé a Málaga y, desde el primer día, sentí que era mi hogar.

Soy una persona altamente sensible (PAS), y cuando lo descubrí y me informé sobre ello, entendí muchas cosas de mi forma de ser, de reaccionar, de sentir… Ahora la empatía, la facilidad de conectar con las personas y la calma son mis herramientas en el día a día y aportan un plus único a mis servicios.

Carmen Ercilia Mentora de Emprendedoras Digitales. Negocio digital

El autocuidado y trabajar mi crecimiento personal me encantan y me ayudan a seguir creciendo y mejorando a diario. De hecho tengo un blog dedicado al autocuidado para emprendedoras.

Me encanta la playa, siempre que necesito relajarme me acerco a escuchar las olas o pienso que estoy allí.

Si salgo de viaje, no puede faltar una piscina o un spa ;-) 

Carmen Ercilia Digitalización de negocios

carmen ercilia

No soy madre humana, pero sí perruna.

Actualmente comparto hogar con mi marido y mi perro Zipi.

Mis primeros perros (que desgraciadamente ya no están entre nosotros), se llamaban Chato y Donna (la mix de Beagle). También tuvimos a Dama (una beagle enfermita de leishmaniosis), pero por desgracia la perdimos en septiembre de 2025.

Todos mis perros han sido adoptados en asociaciones protectoras de animales de Málaga.

¡Y mis primeras mascotas fueron 2 huronas: Luna y Nika!

Te informamos que los datos de carácter personal que proporciones serán tratados por Carmen Ercilia González Payano como responsable de esta web. La Finalidad es prestar los servicios solicitados, así como el envío de comunicaciones comerciales y newsletter informativo (puedes darte de baja en cualquier momento). La Legitimación es gracias a tu consentimiento. No se cederán tus datos a terceros salvo obligación legal. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y demás derechos legalmente establecidos enviando un email a hola@carmenercilia.com. Encontrarás más información en la política de privacidad.